Práctica 9. Chat GPT y las IA

 Al indicarle al ChatGPT el prompt, este fue el cuento que elaboró: 

El dragón exhaló su primera bocanada y el aliento despeinó el cabello dorado de la joven guerrera. Ella, llamada Arya, se mantenía firme ante la imponente criatura, con su espada desenvainada y los ojos llenos de determinación. La bestia, con sus escamas relucientes y sus ojos centelleantes, parecía desafiar a la valiente guerrera. Pero Arya no retrocedió, recordando las historias de antiguos héroes que habían derrotado a dragones aún más temibles.

Con un rugido ensordecedor, el dragón lanzó un chorro de fuego hacia Arya, quien se lanzó hacia un lado justo a tiempo, esquivando el mortífero ataque. Con agilidad felina, se abalanzó hacia el costado del dragón, clavando su espada en una de las escamas más débiles del reptil. El dragón rugió de dolor mientras Arya luchaba valientemente, aprovechando cada oportunidad para infligirle heridas.

La batalla se prolongó durante horas, con el estruendo de las llamas y el choque de acero llenando el aire. Arya estaba exhausta, pero se negaba a rendirse. Finalmente, con un golpe certero, logró atravesar el corazón del dragón con su espada, poniendo fin a su reinado de terror. Con un último suspiro, la bestia cayó al suelo, dejando a Arya como la nueva heroína de la tierra.

Los aldeanos salieron de sus escondites, aclamando a Arya como su salvadora. Con una sonrisa humilde, la guerrera les agradeció y se dispuso a partir hacia nuevas aventuras, sabiendo que su valentía y determinación siempre la guiarían hacia la victoria. Y así, con la cabeza en alto y el corazón lleno de coraje, Arya emprendió su camino hacia el próximo desafío que el destino le tenía preparado.

Me sorprendió que el ChatGPT me proporcionara sólo cuatro párrafos para el cuento, cuando yo le indiqué que fueran cinco. Así que, para darle un giro inesperado a la historia, yo añadiría lo siguiente:

Esta vez, Ayra se enfrentaría a otro dragón mucho más enorme, que estaba dispuesto a destrozar todo el reino. Por el camino, Ayra se encontró con Gertrudis, una anciana vecina solitaria a la que solía ver pasear por la aldea. Ella también, junto con todos los demás, la aclamó y felicitó por su victoria. En ese momento, comenzaron a hablar, y ésta, como agradecimiento, la invitó a unas magdalenas caseras que acababa de hacer. Ayra, muy contenta, le pegó un bocado a una magdalena, con el que murió en el acto, pues contenía un veneno mortal creado por la propia Gertrudis, que siempre había sido maga en secreto. La envidia que le tenía a Ayra era incalculable, ya que a Ayra todo el mundo la quería, y era mucho más joven y bella que ella. Este acontecimiento victorioso de Ayra fue la gota que colmó el vaso para que Gertrudis creara esa pócima letal para ella. 

Y esta es la imagen que me elaboró la IA con los elementos de este cuento.



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