La (última) lectura de los viernes. De vuestro nombre SIEMPRE quiero acordarme

Con mucha pena nos despedimos de este blog. Con él hemos pasado ratos de no saber por dónde seguir y a la vez nos hemos reído y nos hemos compenetrado muy bien. ¡Equipazo, de vuestro nombre SIEMPRE quiero acordarme!

¿Alguna vez os han preguntado que qué os llevaríais a una isla desierta? Pues nosotros nos hemos preguntado... ¿Qué libro nos llevaríamos a una isla desierta?




  • Beatriz: Los 7 maridos de Evelyn Hugo, de Taylor Jenkins Reid

La historia de Evelyn Hugo es, sin duda, adictiva, conmovedora y desgarradora al mismo tiempo. Además, podría decirse que es una historia feminista: la novela sostiene una enunciación con perspectiva de género, sin caer en clichés forzados pero mostrando un posicionamiento político.

  • Encarni: Alcoi-Nova York, de Isabel Clara Simó

Este libro ofrece seis historias cargadas de tensión narrativa. Con ingenio e ironía, Isabel Clara Simó logra sumergir al lector en experiencias que van más allá de la indiferencia. Estos relatos, breves pero intensos, exploran situaciones como el atropello de una mujer, el desafío a un profesor y el intento de una joven por definir su placer femenino. Cada historia merece ser leída por la habilidad única de la autora para captar la esencia en cada momento de su escritura.

  • Julio: El huerto de mi amada, de Alfredo Bryce Echenique.

La novela, finalista al Premio Planeta en 2002, es la anécdota intensa entre el joven distraído Carlitos Alegre y la acaudalada  Natalia de Larrea, a partir de un encuentro casual para él de la dama en un convite que hacen sus padres para agasajar a la flor y nata de la sociedad limeña. La coincidencia de ambos corazones, del atribulado hijo del doctor Alegre y de la codiciada dama de alcurnia, desata la ira de los hombres asistentes, que protagonizan una de las escenas más bélicas de cuantas pueden acontecer en una casona urbana. 

Como son mal vistos, Carlitos y Natalia se trasladan a vivir a los predios rurales de la mujer, disfrutando él de chófer particular, de criados, de una alcoba donde se le consiente de todas las delicias y caprichos. Mientras, su madre rechaza la relación, pues el chico es menor de edad, y éste ha de ir a los estudios a casa de los trepas Raúl y Arturo Céspedes, siempre tras la huella de alguna doncella de buena familia con la que poder ascender socialmente. 

La conversión abrupta de Carlitos en hombre responsable se gesta entre las sábanas de Natalia y las fiestas de adolescentes donde comparte con los hermanos Céspedes y las chicas Vélez-Sarsfield, de entre quienes Melanie se convertirá en su amante onírica, secreta, a la vez que hace de tutora en idioma francés y otras artes de la burguesía.

Disfrutable por lo hilarante, la obra es un apetitoso banquete de costumbres y un decálogo radiografiado de la estupidez humana en las altas esferas de lo social. 

  • Sandra: Las cenizas de Ángela, de Frank McCourt
Nos sumergimos en un viaje por la Irlanda profunda del siglo XX de la mano de Frank McCourt, el propio autor del relato, que nos lleva hasta su infancia, de forma autobiográfica, para mostrarnos, en primera persona, los pensamientos y reflexiones propias de un niño en el Limerick de los años 30, una época marcada por la pobreza, la lucha por la supervivencia, la muerte y la búsqueda de esperanza en medio del caos. El tono inocente que McCourt emplea para abordar ciertos temas, como el alcoholismo de su padre y la resiliencia de su madre, Ángela, hace que el autor empatice totalmente con él, dado que da la sensación de que los testimonios de McCourt han sido verdaderamente extraídos de su mente de niño muchos años atrás. Esta es un lectura que encoge el corazón y no deja indiferente a nadie, todo un "must".
  • Victoria: Grimms Märchen, Los Hermanos Grimm
Libro ilustrativo de algunos de los cuentos de Los Hermanos Grimm. ¿Qué mejor que adentrarnos cada día en un cuento diferente?

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